Los senadores estadounidenses John Curtis y Jeff Merkley han reintroducido en el Congreso la «Ley de Refuerzo de las Relaciones con Taiwán», una iniciativa bipartidista que busca consolidar el apoyo diplomático, económico y militar a la isla. El proyecto, que hereda propuestas anteriores del actual secretario de Estado Marco Rubio, tiene como objetivo principal elevar el estatus de la representación estadounidense en Taipéi y garantizar que las políticas de Washington se ajusten a la importancia estratégica de Taiwán en el Indopacífico.
La legislación propone cambios significativos en la estructura de cooperación bilateral, incluyendo la obligatoriedad de que el Senado ratifique al director del Instituto Americano en Taiwán (AIT) y la creación de grupos de trabajo interdepartamentales. Asimismo, la ley contempla mecanismos para contrarrestar la desinformación y las presiones económicas ejercidas por China continental, protegiendo tanto a las instituciones democráticas taiwanesas como a las empresas y organizaciones no gubernamentales estadounidenses frente a posibles coacciones de Pekín.
En el ámbito de la seguridad y el comercio, la versión de 2026 subraya la necesidad de que Taiwán aumente su inversión en capacidades de defensa, con un enfoque específico en estrategias asimétricas. Además, el texto insta al Gobierno estadounidense a priorizar la negociación de un acuerdo de libre comercio con la isla. Según los promotores de la ley, estas medidas son fundamentales para mantener la estabilidad regional y promover un orden internacional basado en la gobernanza democrática y el respeto a los derechos humanos.