Japón y Polonia han emitido una declaración conjunta tras la cumbre de líderes en Tokio, en la que subrayan la importancia estratégica de mantener la paz en el estrecho de Taiwán. La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi (高市早苗), y su homólogo polaco, Donald Tusk, instaron a una resolución pacífica de las tensiones bilaterales mediante el diálogo, rechazando cualquier intento de alterar el statu quo actual a través de la coacción o la fuerza militar.
El documento destaca la interconexión entre la seguridad de la región euroatlántica y la del Indopacífico, marcando un hito en la política exterior de Polonia, que por primera vez formaliza esta postura en un comunicado de este nivel junto a Japón. Ambos países se han comprometido a coordinar esfuerzos con socios internacionales de valores democráticos similares para garantizar la estabilidad global y evitar cambios unilaterales en las fronteras y equilibrios de poder actuales.
Por su parte, el Gobierno de Taiwán ha recibido con optimismo este respaldo diplomático, calificándolo como una muestra de reconocimiento a su papel fundamental en la estabilidad regional. El ministro de Exteriores, Lin Chia-lung (林佳龍), reafirmó el compromiso de la isla con la denominada «diplomacia integral», un enfoque que combina el fortalecimiento de la defensa nacional con una participación activa en la comunidad internacional para salvaguardar el orden democrático frente a las presiones externas.