El Instituto Chung-Hua de Investigación Económica ha elevado drásticamente su previsión de crecimiento para Taiwán en 2026, situándola en un 7,22 %. Este ajuste, muy superior al 4,14 % estimado inicialmente, responde al excepcional dinamismo de las exportaciones de productos vinculados a la inteligencia artificial. El informe destaca que Taiwán es una de las pocas economías globales que está revisando sus proyecciones al alza en un contexto de ralentización internacional, esperando que solo en el primer trimestre el PIB crezca por encima del 13 %.
El modelo de crecimiento para este ejercicio se describe como “calor externo y calidez interna”, lo que indica un sector exterior extremadamente pujante combinado con una demanda interna estable pero más moderada. Aunque el primer semestre del año mostrará cifras de crecimiento de dos dígitos, los analistas prevén una estabilización gradual hacia finales de año debido a la alta base comparativa del año anterior. La tecnología de IA se consolida así como el motor principal que permite a la isla superar las expectativas de los mercados financieros.
En el ámbito macroeconómico, se espera que la inflación se mantenga bajo control en un 1,98 %, a pesar de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio que amenazan los precios de la energía. El control de precios será posible gracias a las medidas de contención del gasto energético implementadas por el gobierno. Asimismo, el sólido superávit comercial fortalecerá el valor del nuevo dólar taiwanés, que previsiblemente recuperará terreno frente al dólar estadounidense a medida que avance el año, reflejando la confianza en la estabilidad de la economía local.