El presidente Lai Ching-te (賴清德) ha reafirmado el compromiso estratégico de la isla con su autodefensa durante una reunión con la directiva del think-tank estadounidense CSIS. En el marco del 47º aniversario del Acta de Relaciones con Taiwán, Lai anunció una hoja de ruta presupuestaria ambiciosa que busca elevar el gasto militar al 5 % del PIB para el año 2030, además de implementar un presupuesto extraordinario de 40 000 millones de dólares (1,25 billones TWD) para reforzar la capacidad operativa y la resiliencia social frente a las presiones externas.
Por su parte, la delegación estadounidense, liderada por John Hamre, elogió la determinación de Taipéi para asumir la responsabilidad de su propia seguridad. Según el CSIS, el fortalecimiento de la infraestructura defensiva taiwanesa en los últimos dos años facilita la cooperación con el Mando del Indopacífico de EE. UU. y potencia el efecto disuasorio ante el “autoritarismo”. Los expertos prevén que las ventas de armamento avanzado pendientes sigan su curso, consolidando a Taiwán como un socio estratégico fiable en la región.
En el plano económico, ambos países han estrechado vínculos mediante la firma de la Declaración de la Pax Silica y un nuevo marco de cooperación en seguridad económica. Estos acuerdos priorizan la estabilidad en la cadena de suministro de semiconductores y el acceso a minerales críticos, áreas fundamentales para la industria tecnológica global. Con estos avances, el Gobierno de Lai Ching-te busca asegurar que la prosperidad de Taiwán y la estabilidad del Estrecho sigan siendo pilares centrales de la agenda democrática internacional.