El astronauta de la NASA Kjell Lindgren, nacido en Taipéi, llegó ayer a Taiwán para iniciar una visita de cinco días, en el marco de las celebraciones por el 250.º aniversario de Estados Unidos, denominadas «Freedom 250». Tras su llegada, expresó su expectativa de que la isla contribuya con sus capacidades al programa Artemis de exploración lunar, subrayando la importancia de la cooperación internacional en este ámbito.
Invitado por el Instituto Americano en Taiwán (AIT, siglas en inglés), Lindgren participa en un programa de conferencistas impulsado por el Departamento de Estado estadounidense. El astronauta, con experiencia de dos misiones en la Estación Espacial Internacional y años de entrenamiento, destacó que los grandes logros espaciales no solo dependen de equipos altamente calificados, sino también de alianzas globales.
La tarde de ayer, Lindgren acudió a la Oficina Presidencial, donde sostuvo un encuentro con la vicepresidenta Hsiao Bi-khim (蕭美琴). En esa ocasión, señaló que el programa Artemis, que proyecta establecer una base sostenible en el polo sur de la Luna, requerirá socios de todo el mundo, y manifestó su interés en que Taiwán aporte desde sus fortalezas en tecnología, ciencia y medicina.
Por su parte, la vicepresidenta afirmó que, pese a su inicio tardío en el sector aeroespacial, Taiwán no estará ausente. La funcionaria subrayó la relevancia de estas tecnologías para la resiliencia del país, especialmente en comunicaciones de próxima generación y observación terrestre, y reafirmó el objetivo de ampliar la cooperación internacional y formar nuevas generaciones de talento científico.