La economía de Taiwán experimentará un crecimiento excepcional del 7,56 % en 2026, según la última actualización del Instituto de Investigaciones Económicas de Taiwán (TIER). Esta revisión al alza responde principalmente al auge del sector de la Inteligencia Artificial, que ha generado un incremento masivo en las inversiones de capital de las empresas tecnológicas y de semiconductores. Este dinamismo ha compensado con creces la ralentización económica global, consolidando a la isla como un nodo logístico e industrial indispensable.
A pesar de la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio y su impacto inicial en los precios del petróleo, los analistas consideran que Taiwán ha logrado blindar su economía gracias a una política de subsidios gubernamentales que ha evitado el traslado directo de los costes energéticos a los consumidores. Tras superar las fluctuaciones del segundo trimestre, se espera que el país entre en una fase de estabilidad y crecimiento sostenido durante la segunda mitad del año, siempre que el contexto internacional no presente nuevas crisis imprevistas.
No obstante, el informe también señala ciertos desafíos, como una ligera subida del IPC hasta el 1,89 % debido al encarecimiento de componentes electrónicos y materias primas. Además, el TIER insta a mantener la cautela ante posibles cambios en las políticas comerciales de Estados Unidos, como la imposición de nuevos aranceles, que podrían generar volatilidad en los mercados financieros y afectar directamente a la capacidad de consumo interno de la isla.