El Tribunal de Propiedad Intelectual y Mercantil de Taiwán ha dictado la primera sentencia condenatoria por el caso de filtración de secretos industriales de TSMC. El principal responsable, Chen Li-ming (陳力銘 ), ha sido sentenciado a diez años de prisión por violar la Ley de Seguridad Nacional, mientras que otros tres ingenieros implicados han recibido penas de entre dos y seis años de cárcel. El fallo judicial busca sentar un precedente en la protección de la propiedad intelectual crítica del país.
Además de las penas de prisión, la sentencia incluye importantes sanciones económicas. La filial taiwanesa de Tokyo Electron (TEL) (una empresa japonesa) ha sido multada con 150 millones de dólares taiwaneses y deberá abonar una indemnización de 100 millones a TSMC. Aunque la compañía involucrada ha recibido una suspensión de la pena de tres años, la cuantía de la sanción refleja la gravedad otorgada por los tribunales al robo de tecnología estratégica en el sector de los semiconductores.
Por su parte, TSMC ha reafirmado su política de «tolerancia cero» ante cualquier vulneración de sus secretos comerciales a través de un comunicado oficial. El gigante tecnológico ha anunciado que intensificará sus protocolos de vigilancia interna y auditoría para prevenir futuros incidentes de espionaje industrial. La empresa considera que este veredicto es fundamental para salvaguardar su competitividad global y asegurar la estabilidad de sus operaciones frente a prácticas desleales.