La agencia calificadora Standard & Poor’s (S&P) ha ratificado la nota de solvencia de Taiwán en AA+ con perspectiva estable, subrayando la resiliencia de su economía frente a un entorno global complejo. A pesar de las persistentes tensiones geopolíticas en la región, la agencia destaca que la competitividad del sector manufacturero taiwanés no se ha visto comprometida. Esta solidez financiera se apoya en una posición neta de activos exteriores muy robusta y en una gestión fiscal disciplinada que permite afrontar la incertidumbre comercial.
Un pilar fundamental para esta calificación ha sido la capacidad del país para controlar la inflación, que se mantiene como una de las más bajas de Asia. S&P atribuye este éxito a la intervención proactiva del Gobierno, que ha implementado subsidios a los combustibles y la congelación de los precios de la electricidad para amortiguar el impacto de la crisis energética internacional. Estas medidas han permitido que el consumo interno mantenga un crecimiento moderado sin disparar los costes de vida.
Por último, el informe elogia la política del Banco Central de Taiwán, calificándola de flexible y bien gestionada. La liquidez del sistema financiero y la capacidad de absorción de choques del nuevo dólar taiwanés (TWD) en el mercado de divisas actúan como amortiguadores esenciales. Según S&P, este ecosistema monetario garantiza que la isla pueda mitigar impactos externos, manteniendo la estabilidad financiera necesaria para conservar su estatus de emisor de alta calidad a nivel mundial.