El ministro de Economía, Kung Ming-hsin (龔明鑫), ha restado importancia a la reciente apertura de una investigación por parte de Estados Unidos bajo la Sección 301, asegurando que su impacto en las relaciones comerciales bilaterales será mínimo. Durante su visita a Washington para la cumbre SelectUSA 2026, el ministro subrayó que el objetivo de ambas naciones es preservar los acuerdos comerciales y de inversión firmados recientemente. Kung destacó que Taiwán cumple con los estándares internacionales y que la investigación no debería alterar la hoja de ruta establecida.
En respuesta a las preocupaciones sobre el exceso de capacidad productiva y el trabajo forzoso —puntos clave de la investigación estadounidense—, el ministro aclaró que las empresas tecnológicas taiwanesas operan actualmente al límite de su capacidad para cubrir la demanda global de pedidos, descartando cualquier problema de sobreproducción. Además, informó de que Taiwán está implementando medidas legislativas estrictas para impedir la entrada de productos fabricados mediante explotación laboral, alineándose así con las exigencias éticas y comerciales de la administración estadounidense.
A pesar de que la Sección 301 faculta a Estados Unidos para imponer aranceles en caso de detectar prácticas comerciales desleales, el Gobierno taiwanés confía en que su posición estratégica en la cadena de suministro global, especialmente en el sector tecnológico, servirá de garantía. Las autoridades de la isla consideran que la solidez de la alianza económica con EE. UU. prevalecerá sobre estos procedimientos administrativos, permitiendo que el flujo de inversión hacia el mercado norteamericano continúe sin contratiempos significativos.