El municipio de Budai (布袋), en Chiayi (嘉義), ha acogido una nueva edición del Chongshuilu Yingkewang (衝水路迎客王), un festival religioso con más de dos siglos de historia que ostenta el rango de patrimonio cultural nacional. El acto central consiste en una espectacular maniobra donde los fieles, cargando con palanquines sagrados, se adentran en las aguas del canal de Xinwen (新塭) para dar la bienvenida a las deidades invisibles conocidas como «Reyes Invitados». La ceremonia se desarrolla bajo un ambiente festivo marcado por el sonido de tambores y el estallido de petardos tradicionales.
El evento ha congregado a cerca de un millar de personas procedentes de diversos puntos de la isla, como Kaohsiung (高雄), quienes acuden para solicitar salud, prosperidad y protección espiritual. Entre los ritos más seguidos destaca el zuan jiao jiao (鑽轎腳), en el que los devotos se arrodillan en el suelo para que las andas divinas pasen por encima de ellos, un gesto que simboliza la obtención de bendiciones. Según los organizadores, la festividad no es solo un acto de fe, sino una seña de identidad fundamental para la comunidad local.
Las celebraciones se prolongarán durante tres días, incluyendo procesiones por las calles de la localidad y diversas representaciones de artes folclóricas. Esta tradición bicentenaria sigue consolidándose como uno de los atractivos culturales más singulares de Taiwán, atrayendo tanto a creyentes como a turistas interesados en presenciar una de las pocas ceremonias religiosas en el mundo que se desarrollan parcialmente dentro del agua de un canal público.