Según informó la agencia estatal Xinhua (新華社), el líder de China continental, Xi Jinping (習近平), utilizó términos contundentes para referirse a la cuestión de Taiwán durante la cumbre celebrada ayer día 14 con el presidente estadounidense, Donald Trump. Ante esto, el grupo parlamentario del Partido Progresista Democrático (PDP) declaró este día 15 que Taiwán es un país soberano e independiente, que ambas partes del Estrecho no están subordinadas la una a la otra y que no permitirán que China continental interfiera en su futuro. Por su parte, los legisladores del Kuomintang (KMT) subrayaron que, dada la inestabilidad global, existe un consenso sobre la necesidad de mantener intercambios pacíficos entre ambos lados del Estrecho.
Durante el encuentro, Xi Jinping advirtió de que, si no se gestiona correctamente el asunto de Taiwán, las relaciones entre China continental y Estados Unidos entrarán en una situación «extremadamente peligrosa», recalcando que la «independencia de Taiwán» es incompatible con la paz en la región. Por otro lado, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, quien acompañó a Trump en el viaje, afirmó tras la reunión que la política de Washington hacia Taiwán no ha cambiado. Rubio advirtió que un ataque militar por parte de China continental sería un «error gravísimo y peligroso», y reveló que, en realidad, Pekín preferiría lograr la unificación mediante una vía «pacífica y voluntaria».
En una rueda de prensa celebrada este día 15, el portavoz del grupo parlamentario del PDP, Chuang Jui-hsiung (莊瑞雄), manifestó que, aunque la cumbre se centró en temas económicos, su partido vigilará de cerca si la cuestión de Taiwán y las compras de armamento vuelven a la mesa de negociación. Chuang enfatizó que es imposible que los taiwaneses renuncien a su actual “estilo de vida democrático” para plegarse al sistema chino: «Llevamos la democracia en nuestro ADN; somos un Estado soberano y nuestro futuro no admite injerencias externas».
Asimismo, la secretaria del grupo parlamentario del PDP, Fan Yun (范雲), señaló que para Xi Jinping «es mejor comprar Taiwán que atacarla», sugiriendo que Pekín busca una unificación espontánea. Fan advirtió que el Gobierno vigilará si Xi Jinping intenta manipular las reformas legislativas aprobadas por la oposición (KMT y PPT) en materia de defensa para proyectar la idea de que los taiwaneses no apoyan el fortalecimiento militar.
Desde las filas del KMT, la legisladora Ma Wen-chun (馬文君) opinó que la mención a una unificación «pacífica y voluntaria» podría ser solo una apreciación personal de Rubio, ya que aún no hay un comunicado oficial conjunto de ambos líderes sobre Taiwán. No obstante, Ma destacó que la paz es el deseo más firme en la actualidad: «Independientemente del proceso, y ante la agitación mundial, el consenso es mantener la paz y realizar intercambios por vías pacíficas».
Finalmente, el legislador del KMT Johnny Chiang (江啟臣) observó en una entrevista que ambas potencias han redactado sus comunicados según sus propias necesidades: la Casa Blanca evitó mencionar a Taiwán, mientras que Pekín le dedicó un espacio considerable. Chiang advirtió de que Taiwán debe estar en alerta máxima ante la posibilidad de que Washington y Pekín lleguen a un acuerdo tácito de «cogestión o restricción» sobre la isla. El legislador recordó que «los hechos valen más que las palabras», instando a no fijarse solo en los documentos oficiales, sino en cómo Trump gestionará los asuntos relacionados con Taiwán en el futuro, realizando para ello simulacros de riesgos estratégicos.