El presidente Lai Ching-te (賴清德) ha anunciado que el Gobierno tramitará un nuevo reglamento especial y recurrirá a partidas presupuestarias complementarias para contrarrestar los drásticos recortes aplicados por la oposición parlamentaria al plan de Defensa nacional. El Legislativo redujo el techo de gasto de NTD 1,25 billones a 780 000 millones (aproximadamente USD 25 000 millones), eliminando la financiación para drones y programas de autonomía militar. Lai advirtió que este bloqueo compromete gravemente la capacidad de disuasión del país y desestabiliza el statu quo regional, por lo que urgió a la cámara a aprobar sin demoras el presupuesto extraordinario de compras de armamento.
En el ámbito internacional, el mandatario valoró las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre su intención de dialogar con los líderes de la isla. Lai avanzó los ejes de su estrategia diplomática ante un eventual contacto bilateral, en el que ratificará que el Ejecutivo taiwanés actúa de manera responsable para preservar la estabilidad geopolítica. Asimismo, denunció la expansión militar de Pekín en el Indo-Pacífico como la verdadera fuente de tensiones y defenderá que el fortalecimiento de la defensa interna de Taiwán es un requisito indispensable para garantizar la seguridad global.
Finalmente, el presidente taiwanés insistirá ante la administración estadounidense en el carácter soberano e independiente de la República de China (Taiwán), legitimando el derecho de su ciudadanía a un sistema democrático frente a las amenazas de anexión. Lai reiteró que la inversión en armamento y la cooperación técnica con Washington no constituyen una provocación, sino una estrategia defensiva basada en la premisa de que solo la disuasión efectiva asegura la paz, reafirmando el compromiso de la isla de consolidar alianzas estratégicas con el bloque de naciones democráticas.