La presidenta del Kuomintang (KMT), Cheng Li-wun (鄭麗文), tiene previsto viajar a Estados Unidos el próximo mes de junio, una visita que el director del Instituto Americano en Taiwán (AIT), Raymond Greene, considera clave para aclarar a las autoridades estadounidenses si el partido está modificando su rumbo político. Ante estas declaraciones, la dirección del KMT ha reafirmado su lealtad al marco constitucional de la República de China y su firme oposición a la independencia de Taiwán. La formación ha recordado a Greene que su enfoque encaja con los intereses de Washington, trayendo las recientes declaraciones del presidente Donald Trump, quien descartó un apoyo militar directo a la causa independentista.
En el ámbito de las relaciones a través del Estrecho, el KMT sostiene que su política se basa en el Consenso de 1992, al que define como el instrumento necesario para neutralizar las tensiones separatistas y garantizar la estabilidad regional. Asimismo, representantes del partido han respondido a los comentarios de Greene sobre la tradicional imagen anticomunista de la formación, instando a la diplomacia estadounidense a reflexionar sobre el pragmatismo actual en las relaciones entre Washington y Pekín, donde ambos Gobiernos han mostrado respeto por sus respectivos modelos de desarrollo.
En paralelo, frente a las informaciones que apuntan a que Estados Unidos congelará una venta de armamento de 14 000 millones de dólares a Taiwán debido a su conflicto bélico con Irán, el KMT ha aprovechado la coyuntura para defender su estrategia fiscal interna. El partido asegura que el presupuesto especial de 780 000 millones de dólares taiwaneses propuesto junto al Partido Popular de Taiwán (PPT) es la respuesta más equilibrada, ya que garantiza la viabilidad de la defensa nacional y el cumplimiento de los acuerdos armamentísticos sin comprometer la estabilidad económica de la isla.