El Consejo para los Asuntos de las Comunidades en Ultramar (OCAC, siglas en inglés) ha desmentido las acusaciones vertidas por la presidenta del Kuomintang (KMT), Cheng Li-wun (鄭麗文), quien afirmó que la institución estatal está boicoteando y obstaculizando la organización de su próxima gira por Estados Unidos. El organismo calificó estas declaraciones de falsedades infundadas que solo buscan desviar la atención ante la falta de una planificación eficiente en la agenda exterior de la representante del Kuomintang.
La institución argumentó que desconoce por completo los detalles del itinerario y los contactos políticos de la política taiwanesa en territorio estadounidense, por lo que resulta materialmente imposible ejercer cualquier tipo de interferencia o sabotaje. Asimismo, la comisión lamentó que se intente juzgar su labor actual bajo la óptica del antiguo régimen del partido-Estado, recordando que la entidad opera bajo estrictos principios de neutralidad administrativa y democrática, muy alejados de las antiguas prácticas de control de la era autocrática.
La controversia se originó tras las declaraciones de Cheng en un programa de radio, donde acusó al consejo de presionar a las comunidades de expatriados para que no asistieran a sus eventos ni mediaran con representantes de Washington. En su intervención, la política también señaló a la Asociación de Asuntos Públicos de Formosa (FAPA, siglas en inglés), una organización afín al Partido Democrático Progresista (PDP), de realizar un cabildeo activo en el Capitolio estadounidense para disuadir a los congresistas de mantener reuniones bilaterales con ella durante su estancia.