La Asociación Nacional de Profesores ha solicitado formalmente al Gobierno central la creación urgente de un mecanismo interministerial de protección y seguridad para el personal educativo, motivada por el reciente suicidio de un docente de primaria desbordado por las dificultades en su entorno laboral. La organización advierte de que este trágico suceso no es un hecho aislado, sino el reflejo de una crisis sistémica en el modelo educativo de Taiwán, caracterizado por una elevada presión en la gestión de las clases, conductas estudiantiles desafiantes y una grave falta de apoyo institucional en salud mental.
Durante una comparecencia que contó con el respaldo de legisladores del Partido Democrático Progresista (PDP), el Kuomintang (KMT) y el Partido Popular de Taiwán (PPT), el presidente de la asociación, Hou Chun-liang (侯俊良), expuso tres reclamaciones clave. Entre ellas figura la redacción de unas directrices oficiales que resguarden a los docentes frente a acosos o agresiones de alumnos y familias, la provisión de asesoramiento legal y administrativo para evitar el desamparo del profesorado, y la redistribución equitativa de la responsabilidad de la crianza entre los hogares, los centros escolares y el Estado.
Por su parte, el Ministerio de Educación reaccionó al llamamiento recordando que ya financia y coordina junto a los gobiernos locales un sistema de consultoría y asistencia psicológica accesible para los profesionales que sufren problemas de estrés. El ministerio se comprometió a continuar supervisando la implantación de estas redes asistenciales y a monitorizar las valoraciones de los trabajadores de primera línea, con el objetivo de optimizar los recursos existentes, anticiparse a las crisis del entorno laboral y ofrecer un respaldo más adaptado a las necesidades reales del colectivo docente.