El presidente Lai Ching-te (賴清德) recibió en Taipéi a una delegación parlamentaria francesa encabezada por Marie-Noëlle Battistel, presidenta del Grupo de Amistad Francia-Taiwán de la Asamblea Nacional. Durante el encuentro, el mandatario agradeció el firme compromiso del legislativo galo con la estabilidad del Indopacífico y abogó por elevar la relación bilateral a una asociación estratégica de mayor alcance. Lai destacó que Francia constituye el principal socio de la isla en el ámbito europeo para la cooperación en investigación científica, un pilar que busca expandirse mediante la creación de una red tecnológica compartida y altamente resiliente frente a los desafíos de la nueva era.
En el plano político y comercial, se resaltó que el país europeo es el quinto socio comercial de Taiwán en el continente, con una agenda de cooperación científica muy activa que el pasado abril abordó áreas de vanguardia como la inteligencia artificial, la ciberseguridad, los semiconductores y la tecnología cuántica. Asimismo, el jefe de Estado agradeció explícitamente la inmediata condena de la delegación francesa hacia las recientes presiones ejercidas por el régimen de Pekín, las cuales provocaron trabas burocráticas en el sobrevuelo de su avión oficial y forzaron el aplazamiento temporal de su viaje oficial a Eswatini, valorando este gesto como una defensa indispensable de la justicia internacional.
Por su parte, la diputada Marie-Noëlle Battistel elogió la ejemplar templanza de Taiwán frente a la escalada de amenazas, ciberataques y desinformación promovidos por “actores autoritarios”, subrayando que la resiliencia de sus instituciones democráticas y la transparencia de sus procesos electorales despiertan una profunda admiración global. La representante francesa enfatizó la necesidad apremiante de que las democracias mantengan un frente unido ante las coacciones internacionales que vulneran la soberanía de los pueblos. Concluyó reafirmando el compromiso de la Asamblea Nacional francesa de seguir impulsando el diálogo político y apoyando de forma decidida el reconocimiento internacional de la isla y los derechos de autodeterminación de la ciudadanía taiwanesa.