El Ministerio de Relaciones Exteriores reaccionó hoy formalmente al anuncio del inicio de negociaciones entre Japón y Filipinas para delimitar sus fronteras marítimas, que abarcan sus zonas económicas exclusivas y plataformas continentales. El portavoz Hsiao Kwang-wei (蕭光偉) informó de que se ha instruido a las misiones diplomáticas de la isla en Tokio y Manila para que recaben información detallada sobre el proyecto. Si bien el Gobierno taiwanés aplaudió que las disputas se canalicen a través del diálogo pacífico y el derecho internacional, advirtió a ambas administraciones de que el área en disputa presenta un solapamiento geográfico crítico con las aguas territoriales taiwanesas.
Desde el punto de vista geopolítico, Taipéi ha tomado nota de las declaraciones de las autoridades japonesas, que aseguraron que cualquier pacto bilateral resultante carecerá de validez vinculante para terceros Estados y que no existe intención alguna de vulnerar los recursos del flanco este de la isla. No obstante, el Ejecutivo taiwanés remarcó que sus derechos de soberanía son incuestionables, exigiendo formalmente que no se excluya a Taiwán del mapa de negociación. Exteriores instó a Japón y Filipinas a establecer mesas de diálogo tripartitas para evitar que el nuevo trazado fronterizo cause agravios directos a los intereses económicos de la isla.
Finalmente, el portavoz ministerial recordó que Taiwán ya cuenta con sólidos convenios de cooperación pesquera firmados de manera independiente con ambas naciones de la región. Exteriores enfatizó que utilizará estos marcos jurídicos preexistentes como plataforma para defender las actividades de su flota pesquera y garantizar la libre explotación de los recursos marinos. Las autoridades concluyeron que la estabilidad del entorno marítimo regional y la preservación de sus ecosistemas solo podrán alcanzarse si se respetan escrupulosamente las competencias de todas las partes implicadas en el Pacífico Occidental.