El mercado bursátil de Taiwán sufrió una drástica caída de casi 2700 puntos en su apertura, arrastrado por el desplome del sector tecnológico en Wall Street y los temores a una subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal tras conocerse unos sólidos datos de empleo en Estados Unidos. No obstante, la rápida entrada de inversores en busca de gangas contuvo el desplome de la Bolsa de Taipéi antes del mediodía, estabilizando las pérdidas en torno al 3,5 % y permitiendo al índice recuperar la cota de los 43 500 puntos en una jornada de pánico que también sacudió con fuerza a otras plazas asiáticas como Japón y Corea del Sur.
El origen de este descalabro financiero se remonta al último informe de la tecnológica Broadcom, cuyas ventas de chips de inteligencia artificial personalizados no colmaron las altas expectativas de los analistas, desatando una corrección generalizada tras un periodo de intensas subidas. Analistas locales como Huang Wen-qing (黃文清), vicepresidente de Taishin Investment Advisory, aclararon que este ajuste responde a un ciclo técnico saludable y descartaron una ruptura en la tendencia alcista de la tecnología. Asimismo, señalaron que la Reserva Federal mantendrá previsiblemente las tasas estables, puesto que el actual repunte inflacionario proviene de factores geopolíticos temporales como el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
El nerviosismo por el endurecimiento monetario en Washington también impulsó al índice del dólar por encima de los 100 puntos, provocando una devaluación generalizada de las principales divisas orientales. En el mercado de cambios local, el nuevo dólar taiwanés acusó el golpe bursátil y se depreció más allá de los 31,60 TWD (aproximadamente 1,00 USD), tocando un suelo matinal de 31,648 TWD (aproximadamente 1,00 USD), lo que supuso una pérdida de valor de 0,173 TWD (aproximadamente 0,0055 USD) frente a la moneda estadounidense antes del mediodía.