El posible endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal frente al repunte del crudo por el conflicto entre EE. UU. e Irán ha despertado el interés de los mercados globales, especialmente ante las previsibles alzas del Banco Central Europeo y del Banco de Japón. Sin embargo, Wu Meng-dao (吳孟道), director de la Sexta División del Instituto de Investigaciones Económicas de Taiwán (TIER, siglas en inglés), pronosticó en una entrevista para Radio Taiwán Internacional que la Reserva Federal mantendrá estables los tipos de interés la próxima semana. El experto argumentó que, si bien el IPC estadounidense de mayo podría superar el 4,2 %, el encarecimiento del petróleo, que cotiza a unos 2844 TWD (aproximadamente 90 USD) por barril, es considerado por el organismo como un fenómeno transitorio y geopolítico que no justifica una alteración inmediata de sus planes macroeconómicos.
Una de las grandes novedades en el análisis de la coyuntura estadounidense radica en el enfoque del nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, quien prioriza la medición de la «inflación media recortada» sobre el tradicional indicador PCE básico. Este método excluye las fluctuaciones de precios más extremas y volátiles a corto plazo para evaluar de forma más fidedigna la tendencia inflacionaria estructural a largo plazo. Según detalló Wu, mientras el IPC general se sitúa en el 3,8 %, la inflación media recortada arroja un dato del 2,4 %, una cifra considerablemente cercana a la meta a largo plazo del 2 % establecida por la institución financiera, lo que alivia la necesidad urgente de acometer subidas de tipos inmediatas a mitad de año.
Finalmente, el economista del TIER sugirió que la Reserva Federal sopesará con cautela el impacto de un entorno prolongado de altas tasas de interés sobre el dinamismo de la actividad económica nacional. A la prudencia técnica del banco central se suman las explícitas demandas públicas del presidente Donald Trump a favor de recortes en los tipos de interés para estimular el crecimiento económico. En consecuencia, se prevé que la entidad monetaria estadounidense mantenga una postura sumamente prudente y de observación en los meses venideros, aplazando cualquier ajuste potencial, que podría limitarse a un aumento de un cuarto de punto (0,25 %), hacia la última reunión del comité programada para el mes de diciembre.