El Banco Central de Taiwán mantendrá estables sus actuales medidas de control inmobiliario tras casi dos años de la implementación de su séptima ola de restricciones de crédito selectivo, la más severa de su historia. Durante una comparecencia ante la Comisión de Finanzas del Yuan Legislativo, el director de la entidad, Yang Chin-long (楊金龍), descartó aplicar nuevos endurecimientos regulatorios al señalar que las limitaciones actuales han alcanzado su límite programado. No obstante, el funcionario aplazó cualquier decisión sobre una posible flexibilización del mercado inmobiliario hasta la finalización de la próxima reunión de la junta directiva del Banco Central, fijada para el 18 de junio.
La rigidez de las políticas de control ha provocado una notable contracción en el sector de la vivienda, contrastando con la gran actividad que registra la Bolsa de Valores de Taipéi. Según datos oficiales del Ministerio del Interior, las transferencias de compraventa de inmuebles en la isla cayeron un 6,8 % interanual en abril, situándose en torno a las 20 000 unidades y acumulando 16 meses seguidos sin lograr superar el umbral de las 25 000 operaciones mensuales. Este prolongado letargo transaccional, el más extenso registrado en los anales estadísticos de Taiwán, ha generado una creciente expectación entre los legisladores y los actores del sector financiero ante un potencial aligeramiento de los requisitos crediticios.
De forma paralela, el Gobierno evalúa el porvenir de sus programas de asistencia habitacional ante la próxima expiración, a finales de julio, del plan de subsidios hipotecarios para jóvenes «Xinqing'an» (新青安). La ministra de Finanzas, Chuang Tsui-yun (莊翠雲), informó de que se sopesa la introducción de una versión actualizada que podría recortar el periodo de gracia para el pago del capital de 5 a 3 años, una recomendación respaldada por la banca pública y el Banco Central para evitar distorsiones. El Ministerio de Finanzas prevé presentar la propuesta de reestructuración definitiva a finales de junio tras coordinarse con diversas carteras, tomando en consideración que actualmente solo el 23 % de los prestatarios utiliza el beneficio del plazo máximo de gracia de 5 años.