El Ministerio de Economía confirmó que mantiene conversaciones activas con el Gobierno de los Estados Unidos para evaluar el endurecimiento de los controles sobre las exportaciones de chips de gama alta y de inteligencia artificial (IA) a China continental. Esta declaración oficial surge tras un informe de la agencia Bloomberg que desveló que las autoridades de Taipéi sopesan equiparar de forma estricta sus políticas de restricción tecnológica con las directrices de Washington. El propósito central es evitar que componentes críticos de uso dual terminen en manos del sector militar chino a través de canales indirectos.
La propuesta en curso contempla otorgar mayores facultades legales a los organismos reguladores taiwaneses para frenar la triangulación y el contrabando de hardware avanzado, especialmente de servidores de IA equipados con procesadores de Nvidia. A diferencia del marco restrictivo actual, que se enfoca principalmente en corporaciones sancionadas o incluidas en listas negras internacionales específicas como Huawei, la nueva regulación bajo estudio extendería la prohibición de venta a la totalidad de los clientes y empresas compradoras radicadas en China continental, cerrando así posibles brechas en el suministro de tecnología avanzada.
Aunque actualmente la legislación de Taiwán no criminaliza el envío directo no autorizado de semiconductores al mercado del continente, el Gobierno emite advertencias formales a los proveedores locales sobre las consecuencias de infringir las sanciones impuestas por los Estados Unidos desde 2022. El Ministerio de Economía reiteró que la actualización de sus mecanismos de supervisión sobre mercancías estratégicas responde a la necesidad indispensable de sincronizarse con las prácticas internacionales de control comercial y blindar la seguridad nacional en el volátil entorno geopolítico contemporáneo.