La Alianza de Acción para la Educación Nacional ha advertido de que el incremento de la conducción bajo los efectos de las drogas, impulsado por la expansión de los llamados «cartuchos de vapeo zombi» en Taiwán, es solo el síntoma visible de una problemática mucho más profunda. El presidente de la organización, Wang Han-yang (王瀚陽), instó al Yuan Ejecutivo a no limitar sus esfuerzos a la persecución policial en las carreteras, demandando una estrategia integral que corte el suministro desde el origen. Para ello, propuso la creación de un sistema de alerta temprana interministerial que identifique con celeridad las nuevas sustancias psicoactivas mediante tecnología avanzada, evitando que las lagunas legales impidan la condena de los traficantes.
Los expertos en prevención de la delincuencia han puesto el foco en la vulnerabilidad de los menores de edad y el absentismo escolar como factores de alto riesgo asociados a las adicciones. Según alertó el profesor Deng Huang-fa (鄧煌發), de la Universidad Central de Policía, el prolongado receso de las vacaciones de verano representa un periodo crítico para los estudiantes recién graduados. La combinación de una menor supervisión familiar, la búsqueda de ingresos económicos informales y la presión social en entornos de ocio favorece que muchos jóvenes se inicien en el consumo de anfetaminas o de sustancias más peligrosas y recientes como el etomidato.
Desde la perspectiva de la Sociedad de Criminología de la República de China, el consumo adolescente responde a factores emocionales como la frustración y el estrés, sumados a la enorme facilidad de acceso que proporcionan los cigarrillos electrónicos como dispositivos de camuflaje. Su presidente, Lee Hsiu-an (李修安), insistió en la urgencia de regular estos vapeadores para frenar la crisis de los cartuchos adulterados. Los especialistas coincidieron en que la verdadera responsabilidad del Estado no radica en endurecer las penas de forma punitiva tras la comisión de los delitos, sino en desplegar mecanismos eficaces de prevención social que eviten que los jóvenes caigan en redes criminales.