El ministro de Relaciones Exteriores Lin Chia-lung (林佳龍) advirtió que las acciones recientes de China continental en el mar al este de Taiwán buscan alterar el statu quo y establecer una «nueva normalidad» mediante lo que calificó como una expansión encubierta bajo pretexto de aplicación de la ley. En ese contexto, el Gobierno taiwanés reiteró que actuará junto a países de ideas afines y llamó a la comunidad internacional a frenar la expansión militar del Partido Comunista de China.
El pronunciamiento se produjo tras la denominada «Operación especial en el mar al este de Taiwán», iniciada por las autoridades chinas el pasado sábado 6, que incluyó el despliegue de buques de su guardia costera en aguas al este de la isla y episodios de hostigamiento a embarcaciones mercantes entre los días 7 y 9. Exteriores condenó estas acciones, a las que atribuyó una violación de la soberanía y de los derechos marítimos de Taiwán.
En el Yuan Legislativo, Lin Chia-lung subrayó que la República de China y la República Popular de China no se encuentran subordinadas entre sí y sostuvo que Pekín no tiene autoridad sobre la soberanía ni la jurisdicción en el área marítima mencionada. El ministro insistió en que la expansión del Partido Comunista de China rompe el statu quo y pretende consolidar un nuevo marco regional, por lo que insistió en la necesidad de una respuesta coordinada con aliados internacionales.
En otro orden, el ministro señaló que Japón y Filipinas podrían avanzar en negociaciones sobre zonas económicas exclusivas sin que ello afecte a la soberanía ni a los intereses pesqueros de Taiwán, ya que ambos países habrían informado previamente a Taipéi. Asimismo, Lin señaló que Japón y Filipinas podrían avanzar en negociaciones sobre zonas económicas exclusivas sin afectar la soberanía ni los intereses pesqueros de Taiwán, ya que ambos países habrían informado previamente a Taipéi.
Asimismo, pidió no caer en el marco narrativo impulsado por el Partido Comunista de China, al que describió como una «falsa aplicación de la ley y verdadera expansión de poder», al considerarlo parte de una estrategia de manipulación informativa de Pekín. En esa línea, rechazó las declaraciones de la presidenta del Kuomintang, Cheng Li-wun (鄭麗文), sobre una supuesta «buena voluntad» de Xi Jinping (習近平) hacia Taiwán, y sostuvo que la realidad apunta a una intención de anexión de la isla.