El gigante tecnológico taiwanés TSMC se enfrenta a una demanda por presunta infracción de patentes en los Estados Unidos que está siendo investigada por la Comisión de Comercio Internacional (ITC) de dicho país. De confirmarse la violación de la propiedad intelectual, la firma de semiconductores podría encarar un veto definitivo a la importación de sus componentes lógicos avanzados en el mercado estadounidense. Paralelamente, un grupo de legisladores estadounidenses ha instado formalmente a la ITC a evitar cualquier trato de favor o excepción hacia la tecnológica taiwanesa, rechazando que se deba flexibilizar la ley a causa de su rol sistémico y estratégico dentro de la economía global.
La acusación ha sido interpuesta de forma conjunta por las firmas de gestión de activos intangibles Longitude Licensing y Marlin Semiconductor, argumentando que los procesadores desarrollados por TSMC infringen patentes de su propiedad, algunas de las cuales pertenecieron originalmente a la también firma taiwanesa UMC. Ante este escenario de litigio internacional, la dirección de TSMC defendió la total legalidad y transparencia de sus actividades comerciales, reafirmando el compromiso corporativo del grupo con el cumplimiento riguroso de las regulaciones jurídicas locales en todas las jurisdicciones donde opera.
Por su parte, el Ministerio de Economía reaccionó manifestando su absoluto respeto por el curso de los procedimientos institucionales y legales estadounidenses, recordando que las disputas de patentes entre corporaciones privadas deben resolverse en los tribunales correspondientes. La institución gubernamental subrayó el excelente historial de respeto a la propiedad intelectual que caracteriza a los fabricantes de la isla en sus alianzas globales. Asimismo, el ministerio aseguró que realizará un seguimiento exhaustivo de la controversia y proporcionará asistencia oportuna a las empresas para salvaguardar la estabilidad de la industria de semiconductores de Taiwán y la resiliencia de la cadena de suministro.