La etnia tao (達悟) de la isla de Lanyu (蘭嶼), en colaboración con el Consejo de los Pueblos Indígenas y la Fundación para el Desarrollo Cultural de los Pueblos Indígenas, ha completado la construcción de la «Ovayan» o «Amistad Dorada», la canoa de tablas ensambladas más grande de la era moderna. Con 12 metros de eslora y capacidad para 20 tripulantes, la embarcación tradicional tiene previsto zarpar el próximo 15 de junio desde el puerto de Longmen (龍門) con destino al archipiélago de las islas Batanes, en Filipinas. Esta travesía histórica, que ha requerido tres años de rigurosa planificación y cuyos ritos de botadura concluyeron con éxito, busca recrear la ruta comercial y el pasaje marítimo que unía de forma fluida a ambas comunidades aborígenes hace tres siglos.
El proyecto representa un hito de diplomacia cultural y práctica educativa que reivindica el papel de Taiwán como un epicentro fundamental en la expansión global de los pueblos de habla austronesia. El trayecto se cubrirá en un plazo estimado de dos días y una noche de navegación continua gracias al esfuerzo de un equipo de 60 remeros tradicionales que se relevarán en turnos marítimos para contrarrestar la fuerza de la corriente de Kuroshivo. Durante todo el trayecto, la canoa tradicional estará escoltada por una flotilla de apoyo compuesta por siete barcos modernos, capitaneados por el buque de emisiones cero «Porrima P111» (保利馬壹號), escenificando una estrecha cooperación entre la tecnología de sostenibilidad contemporánea y los conocimientos ecológicos indígenas.
A su arribo al puerto de Mahatao, los representantes aborígenes de ambos territorios protagonizarán una ceremonia ceremonial de bienvenida, así como festivales de música tradicional, gastronomía y foros de preservación patrimonial. El presidente de la fundación organizadora, Maraos, destacó que el objetivo principal es reavivar los lazos de parentesco histórico y los vínculos emocionales que el mar compartía en el pasado, al tiempo que se proyecta ante los países de la cuenca del Pacífico la vigencia de la sabiduría náutica de los pueblos originarios. Las autoridades taiwanesas ratificaron su compromiso de seguir financiando planes conjuntos de conservación lingüística, intercambios de técnicas de artesanía en madera y programas de movilidad juvenil transoceánica.