Las intensas y prolongadas precipitaciones registradas en Taiwán entre el 4 y el 15 de junio han aliviado de forma significativa la situación hídrica de la isla, aportando un volumen estimado de 590 millones de toneladas de agua a los principales embalses del país, de los cuales 450 millones ya han ingresado en las presas. Gracias a este temporal, las reservas del norte y centro del territorio nacional han alcanzado niveles óptimos; el embalse de Baoshan (寶山) completó el 100 % de su capacidad, mientras que el Segundo Embalse de Baoshan (寶山), el de Yongheshan (永和山), el de Techi (德基) y el de Shimen (石門) consiguieron superar o rozar con éxito el 90 % de sus niveles operativos de almacenamiento.
En las regiones del sur, que históricamente afrontan periodos más severos de sequía, el impacto de las lluvias también ha sido muy favorable, destacando los aportes al sistema conjunto de los embalses de Tsengwen (曾文) y Wusantou (烏山頭), que esperan captar un flujo total de 160 millones de toneladas. Según los datos oficiales de la Agencia de Recursos Hídricos, la tasa de reserva de Wusantou ascendió al 55,99 % y la de Tsengwen logró recuperarse notablemente hasta situarse en el 29,08 %, mientras que el embalse de Nanhua (南化) subió al 68,82 %. Estos incrementos garantizan una mayor estabilidad en el suministro de agua para el consumo de la población y las actividades agrícolas e industriales durante los próximos meses.