La Cámara de Comercio de EE. UU. en Taiwán (AmCham) ha presentado oficialmente su Libro Blanco de Taiwán 2026, coincidiendo con el 75.º aniversario de la institución. En el documento, la Cámara destaca que los lazos comerciales entre Washington y Taipéi se encuentran en una «era dorada», respaldados por un volumen de intercambio bilateral que el año pasado alcanzó los 256 000 millones de dólares, un hito que sitúa a la isla como el cuarto mayor socio comercial de los Estados Unidos. Asimismo, los líderes de la organización restaron importancia a la reciente investigación sobre trabajo forzoso iniciada por EE. UU. bajo la Sección 301, aclarando que no es una medida dirigida contra Taiwán, sino un procedimiento estándar que afecta a 60 economías, incluidas potencias como Japón y Corea del Sur.
Respecto al estado de las peticiones regulatorias locales, la presidenta de la entidad, Chen You-chen (陳幼臻), informó de que, si bien el Libro Blanco del año anterior logró resolver 7 propuestas y encauzar positivamente otras 49, cerca del 70 % de las demandas (161 puntos) continúan estancadas o bajo observación. Ante este escenario, la edición de 2026 renueva sus prioridades y plantea al Ejecutivo taiwanés cuatro ejes de actuación urgentes para asegurar su competitividad en los mercados internacionales: la consolidación de la seguridad económica, el reforzamiento de la resiliencia energética ante contingencias, la estructuración de marcos regulatorios claros para la inteligencia artificial (IA) y el desarrollo estratégico del talento profesional de la isla.
Por otra parte, el Libro Blanco incluye un capítulo específico con recomendaciones para las autoridades de Washington, destacando la necesidad de que el Congreso norteamericano ratifique con la mayor brevedad el acuerdo para evitar la doble imposición, un paso crucial para potenciar el flujo recíproco de capitales. La Cámara manifestó su optimismo en que el Acuerdo de Comercio Recíproco entre Taiwán y Estados Unidos (ART), proyectado para firmarse este año, dinamice las inversiones en sectores estratégicos de alta tecnología y suministro energético. De este modo, áreas clave como el comercio de gas natural licuado, la industria aeroespacial, el sector de la automoción y el ámbito de los servicios médicos se perfilan como los motores que consolidarán la alianza bilateral en el corto y medio plazo.