Los mandatarios del G7, reunidos en su cumbre presidencial anual en Francia, han emitido una declaración conjunta al término de su segunda jornada de debates en la que expresan su firme y unánime rechazo a cualquier intento unilateral de alterar la estabilidad y el statu quo en el mar de la China Oriental, el mar de la China Meridional y el estrecho de Taiwán. Aunque el redactado final del bloque evita mencionar explícitamente a China continental, el pronunciamiento condena de forma categórica el recurso a la fuerza militar o a la coacción económica en la región del Indopacífico, subrayando que las diferencias territoriales e institucionales del entorno asiático deben encauzarse exclusivamente mediante el derecho internacional y la vía del diálogo pacífico.
Más allá de la seguridad en el entorno de Asia-Pacífico, el documento estratégico ratifica el compromiso de las potencias del G7 de expandir la asistencia militar directa a Ucrania para repeler la invasión rusa mediante el suministro de misiles interceptores avanzados y el fortalecimiento de sus sistemas de ataque de largo alcance, medidas que se aplicarán de forma paralela a un endurecimiento general de las sanciones contra Moscú. Asimismo, los líderes de la cumbre respaldaron los planes multinacionales del Reino Unido y Francia para blindar la libre navegación marítima en el estrecho de Ormuz y celebraron el reciente entendimiento de control de armas entre Estados Unidos e Irán como una oportunidad histórica para la paz en Oriente Medio.
Finalmente, la declaración aborda el desafío a la seguridad que representan los programas nucleares y de misiles balísticos de Corea del Norte, exigiendo su desmantelamiento total en cumplimiento estricto de las directrices emanadas del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, además de reclamar una solución urgente al contencioso de los secuestros de ciudadanos extranjeros. De acuerdo con los principales análisis de la prensa internacional, este manifiesto conjunto tiene como propósito estratégico escenificar una postura de unidad transatlántica sin fisuras frente al deterioro de la estabilidad global. La cumbre del G7 concluirá sus actividades oficiales tras agotar una última agenda centrada en corregir las asimetrías y las desigualdades estructurales del comercio mundial.