El «Ovayan - Número de la Amistad de Oro», una embarcación tradicional construida a lo largo de dos años por seis tribus de Lanyu (蘭嶼), completó con éxito una histórica travesía de tracción humana de dos días y una noche hasta el puerto de Mahatao, en las islas Batanes, Filipinas. La expedición, integrada por un relevo de 60 remeros y respaldada por el buque de escolta de alta tecnología «Porrima P111», logró superar las turbulentas y peligrosas corrientes del estrecho de Bashi y de la corriente de Kuroshio siguiendo una ruta marítima ancestral. Este hito materializa la primera travesía transmarítima entre ambas regiones en 300 años, restableciendo los vínculos directos entre la etnia tao de Taiwán y el pueblo ivatan de Filipinas.
Organizado de manera conjunta por la Fundación Cultural de los Pueblos Aborígenes y el Consejo de los Pueblos Aborígenes, el evento busca rescatar los lazos lingüísticos, culturales y de navegación tradicional que históricamente unían a ambas comunidades mediante el uso de botes tradicionales de tablas ensambladas, los cuales se interrumpieron en la época contemporánea debido al establecimiento de las fronteras políticas modernas. A su llegada a la costa filipina, los tripulantes taiwaneses fueron recibidos por una gran multitud local ante la que escenificaron la ancestral ceremonia de lanzamiento del bote por los aires y la danza folclórica de guerra, hitos que ensalzan la herencia común de los pueblos austronesios y proyectan el valor de Taiwán como una rica nación marítima.
Como muestra de fraternidad institucional y con el fin de consolidar este intercambio cultural en la región del Pacífico, el ministro de la cartera indígena, Ljaucu‧Zingrur / Tseng Chih-yung (曾智勇), anunció la donación oficial de la embarcación a la provincia de Batanes para fines educativos y de divulgación. Durante el banquete oficial de bienvenida, el presidente de la fundación organizadora, Maraos, y el gobernador filipino Ronald P. Aguto, Jr. reafirmaron su compromiso de cooperar en el plano técnico e institucional. En este sentido, las autoridades filipinas confirmaron que ya se planifica una contraexpedición para el próximo año en la que remeros ivatanes navegarán de regreso a Lanyu, transformando este viaje histórico en el punto de partida de un flujo cultural bilateral continuo y de preservación intergeneracional de la memoria marítima.