El Gobierno de Taiwán evalúa endurecer los controles de exportación de chips de inteligencia artificial hacia China continental, tras la controversia internacional desatada por informes de prensa que vinculan a la firma estadounidense Supermicro con la presunta triangulación ilegal de semiconductores avanzados de NVIDIA hacia el mercado del continente. Ante este escenario, el ministro de Economía, Kung Ming-hsin (龔明鑫), compareció ante la Comisión de Asuntos Económicos del Yuan Legislativo para confirmar que el Ejecutivo implementará nuevas medidas de supervisión adaptadas al actual entorno tecnológico, con el fin de blindar la seguridad del país.
La iniciativa responde a las advertencias del legislador Chung Chia-pin (鍾佳濱), quien señaló que el catálogo vigente de productos estratégicos regulados se limita a 12 categorías de maquinaria de fabricación de semiconductores —como equipos de pulido químico-mecánico o de decapado de fotorresistencia—, dejando desprotegidos los chips terminados de última generación. El diputado argumentó que el antiguo modelo transfronterizo, en el que la isla producía los componentes y el continente realizaba el ensamblaje, ha quedado obsoleto, ya que los propios microprocesadores de IA poseen ahora un valor geoestratégico crítico que exige una actualización urgente de las leyes para evitar vacíos legales.
Por su parte, el ministro Kung Ming-hsin aclaró que, aunque el Ministerio de Economía ya ha comenzado la revisión técnica de las leyes, el diseño final del reglamento requiere un consenso interministerial debido a su impacto directo en la seguridad nacional. En este proceso participarán de forma coordinada las Aduanas del Ministerio de Finanzas y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología para definir con exactitud las especificaciones técnicas de los semiconductores que serán objeto de veto. El Ejecutivo se comprometió a presentar el cronograma definitivo y a tramitar las enmiendas parlamentarias correspondientes a la mayor brevedad.