El presidente Lai Ching-te (賴清德) encabezó un encuentro oficial con más de 60 corresponsales de medios de comunicación de Estados Unidos, Europa y Japón en la Casa de Huéspedes de Taipéi, donde ratificó la plena disposición de Taiwán para adherirse a las directrices de seguridad del G7. El mandatario agradeció el firme posicionamiento del bloque internacional en contra de cualquier alteración unilateral del statu quo por medio de la fuerza o la coacción. En este contexto, Lai hizo un llamamiento directo al “régimen de China” para que cese de inmediato su “expansión militar” en el estrecho de Taiwán y en los mares de la China Oriental y Meridional, ofreciendo a cambio una agenda de diálogo e intercambios bilaterales fundamentada estrictamente en los principios de paridad y dignidad institucional.
La celebración de este evento coincidió formalmente con el 30.º aniversario de las primeras elecciones presidenciales directas en la isla, un hito que el jefe de Estado empleó para ensalzar la madurez y la resiliencia del sistema democrático taiwanés tras superar 38 años de ley marcial y constantes amenazas de misiles por parte de Pekín. Lai remarcó que la soberanía nacional pertenece en exclusiva a los 23 millones de ciudadanos de la isla y recordó la tesis política de que la República de China y la República Popular China no guardan subordinación mutua. Asimismo, defendió que esta firme trayectoria democrática, sumada a la confianza que genera Taiwán como socio estratégico en la producción global de semiconductores, el desarrollo de inteligencia artificial y la cadena de suministro tecnológica, constituye el verdadero motor de su desarrollo y prosperidad económica.
Por último, el encuentro, promovido en coordinación con la Asociación de Corresponsales Extranjeros de Taiwán (TFCC), se desarrolló en un ambiente distendido que incluyó una extensión del turno de preguntas debido al alto interés de la prensa internacional. Según detalló la portavoz de la Oficina Presidencial, Kuo Ya-hui (郭雅慧), la reunión se programó deliberadamente en las jornadas previas al tradicional Festival del Bote Dragón con el propósito de agasajar a los periodistas extranjeros y agradecer su labor de difusión de la realidad de la isla en el complejo tablero geopolítico contemporáneo. Al término del acto, el mandatario compartió con los asistentes los típicos bocadillos zongzi y les entregó recuerdos tradicionales como obsequio de cortesía institucional.