El Yuan Ejecutivo ha ratificado el «Proyecto de Estatuto Especial para la Adquisición de Vehículos No Tripulados de Defensa Autónoma», asignando una partida presupuestaria global de 210 000 millones de TWD (aproximadamente 6560 millones de USD). Tras la aprobación, la vicepresidenta Hsiao Bi-khim (蕭美琴) valoró la iniciativa como un compromiso histórico con la seguridad nacional y un paso estratégico fundamental para la convergencia entre el sector tecnológico de la isla y la defensa del país. Según la mandataria, este plan no solo agilizará el reabastecimiento operativo de las Fuerzas Armadas, sino que blindará los sistemas de información mediante el establecimiento de una cadena de suministro «no roja» homologada y libre de interferencias para los aliados democráticos internacionales.
La vicepresidenta argumentó que la evolución de los conflictos bélicos modernos ha consolidado la supremacía de los vehículos autónomos en el marco de la guerra asimétrica. Para hacer frente a los desafíos geopolíticos de la región, Hsiao defendió que Taiwán debe superar la dependencia exclusiva de las compras de equipamiento militar al exterior, adoptando un nuevo modelo de adquisiciones caracterizado por la producción masiva, los contratos plurianuales y el desarrollo tecnológico iterativo. Esta previsibilidad en la demanda pública permitirá a las empresas de manufactura de precisión locales incrementar sus inversiones con total tranquilidad, elevar los estándares de sus plantas de montaje y profundizar la cooperación con corporaciones globales de defensa.
Finalmente, la dignataria remarcó que proveer las herramientas de protección más punteras a las tropas que custodian las fronteras es una obligación moral y política del Estado, insistiendo en que la estabilidad y la paz solo pueden garantizarse de forma efectiva por medio de una disuasión creíble basada en la fuerza interna. Sostuvo que la exteriorización de esta firme voluntad de autodefensa es la vía más eficaz para consolidar el respaldo diplomático y estratégico de la comunidad internacional hacia la isla. Hsiao concluyó haciendo un llamamiento a la unidad de todas las fuerzas políticas del parlamento, recordando que la seguridad nacional se sitúa por encima de las rivalidades partidistas y pidiendo un consenso unánime para salvaguardar las libertades y el orden democrático vigentes.