El presidente Lai Ching-te (賴清德) ha hecho un llamamiento urgente al Yuan Legislativo para que apruebe con celeridad el presupuesto general del Gobierno central, tras las severas inundaciones causadas en toda la isla por la influencia periférica del tifón Mekkhala. El mandatario advirtió que la parálisis legislativa mantiene bloqueado un plan estratégico de gestión hídrica de cuatro años, valorado en 100 000 millones de TWD (3125 millones de USD), así como el uso de los fondos de contingencia para emergencias en plena temporada de tifones.
Durante un acto oficial en Taipéi, Lai instó a los gobiernos locales a abordar los recientes temporales como una «prueba de estrés» para supervisar el mantenimiento del sistema de alcantarillado y auditar las obras en curso. El presidente se comprometió a que el Ejecutivo central apoye financieramente los planes de mejora municipales sin distinción de colores políticos ni regiones geográficas, siempre y cuando las administraciones locales identifiquen rigurosamente las causas técnicas de los anegamientos sufridos en zonas que no solían inundarse.
Al encuentro también asistió el alcalde de Taipéi, Chiang Wan-an (蔣萬安), quien coincidió en la necesidad de cooperar institucionalmente ante los rigores del clima extremo. El regidor capitalino enfatizó que la gestión de las catástrofes naturales requiere dejar de lado las disputas partidistas y los reproches cruzados para priorizar la seguridad ciudadana, asegurando que la alcaldía de la capital pondrá todos sus esfuerzos para blindar la infraestructura urbana ante futuros incidentes meteorológicos.