El presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado que Taiwán duplicará la envergadura de la fábrica de obleas de TSMC en Arizona, un movimiento estratégico que, según sus previsiones, impulsará la cuota de mercado de semiconductores de Estados Unidos hasta el 50 % antes del término de su legislatura. Por su parte, la multinacional tecnológica taiwanesa ha optado por mantener una postura de prudencia y ha declinado hacer declaraciones o comentarios oficiales sobre las afirmaciones emitidas por el mandatario.
Ante este escenario, el ministro de Economía de Taiwán, Kung Ming-hsin (龔明鑫), aclaró durante su comparecencia en el Yuan Legislativo que cualquier plan de expansión o construcción de nuevas infraestructuras en el extranjero debe ser confirmado de manera directa por la propia compañía. El representante gubernamental subrayó el máximo respeto del ministerio hacia las decisiones corporativas y la autonomía de la dirección de TSMC, delegando en ellos la potestad de confirmar dichos proyectos a su debido tiempo.
Finalmente, el ministro ensalzó el liderazgo indiscutible de la isla dentro del sector tecnológico global al recordar que TSMC tiene actualmente 16 plantas en fase de planificación o construcción dentro de su propio territorio, entre las que se incluyen los cotizados centros de empaquetado avanzado CoWoS. Con este despliegue de infraestructura, Kung reafirmó que Taiwán continúa blindando su posición como el principal productor de semiconductores del mundo.