Una delegación de jóvenes agricultores de Taiwán ha realizado una gira por diversas regiones agrícolas de Malasia —incluyendo localidades de los estados de Selangor y Pahang— con el objetivo de impulsar la educación agroalimentaria y la sostenibilidad en el sector. En el marco de los esfuerzos de Malasia por fortalecer su seguridad alimentaria, el equipo taiwanés ha compartido metodologías de cultivo orgánico y aplicaciones de productos locales, visitando cooperativas, centros formativos y escuelas primarias de la comunidad china.
El núcleo de la propuesta taiwanesa se basó en los denominados «tres tesoros negros del campo», una estrategia de control biológico que combina la acción de la chinche negra del arroz, la avispa de huevo negro y el hongo orgánico Beauveria bassiana. Este enfoque integral permite combatir las plagas más comunes de los arrozales de manera natural mediante procesos de parasitismo e infección biológica, reduciendo drásticamente la necesidad de emplear pesticidas químicos y promoviendo prácticas respetuosas con los ecosistemas agrarios.
Asimismo, los expertos taiwaneses presentaron soluciones avanzadas en agricultura inteligente y analizaron las perspectivas del sector en Malasia junto a productores locales. Fan Chih-hsi (范植皙), uno de los cien mejores jóvenes agricultores de Taiwán, destacó que, aunque Malasia disfruta de ventajas geográficas notables y una baja incidencia de tifones, se beneficiaría enormemente de una mayor monitorización digital y capacitación técnica. Ambas partes coincidieron en la importancia de estrechar la cooperación bilateral futura en materia de transferencia tecnológica y desarrollo de talento agrícola.