El tifón Bavi continúa ganando dimensiones en el Pacífico Occidental y mantiene su clasificación de tifón severo, registrando un extenso radio de vendaval de 380 kilómetros. La Oficina Central de Meteorología de Taiwán ha advertido que, si bien la ruta estimada sitúa el ojo del sistema transitando por las aguas del noreste, la interacción dinámica con la orografía y la cordillera central de la isla podría provocar un desvío que aproxime el temporal todavía más hacia el litoral taiwanés.
De acuerdo con las proyecciones del meteorólogo Yeh Chih-chun (葉致均), las alertas marítimas y terrestres comenzarán a activarse de forma sucesiva a partir de mañana, conforme las bandas exteriores del tifón empiecen a arrojar precipitaciones en Taoyuan, el área metropolitana de Taipéi y Yilan. Los efectos más severos se experimentarán entre la noche del 10 de julio y a lo largo de todo el día 11, período en el cual se prevén lluvias de fuertes a torrenciales en el norte y centro del país, amenazando especialmente a las regiones de montaña con acumulados de agua extremos.
Las autoridades de seguridad y salvamento han hecho un llamamiento especial a la precaución ante el peligroso estado del mar, que ya registra mar de fondo con olas de dos metros en Isla Orquídea. Se anticipa que la altura del oleaje sobrepase los cuatro metros en el litoral este y alcance dimensiones colosales de más de seis metros en las zonas costeras septentrionales y en las islas periféricas de Matsu, por lo que se recomienda encarecidamente evitar las actividades marítimas y las áreas de playa.