El ministro de Defensa, Wellington Koo (顧立雄), ha verificado que el misil balístico intercontinental lanzado recientemente por un submarino de propulsión nuclear de China continental hacia el océano Pacífico corresponde al modelo «Ju Lang-2» (巨浪-2). Koo aseguró que las Fuerzas Armadas monitorizaron minuciosamente toda la trayectoria del proyectil mediante sistemas de inteligencia integrados y diversas fuentes de información. El ministro denunció que este tipo de ensayos balísticos estratégicos perturban gravemente la estabilidad del Indopacífico y tachó a Pekín de ser un «generador de problemas» para la paz regional.
La prueba militar coincide con las maniobras navales conjuntas «Mar Conjunto-2026» que efectúan China continental y Rusia en la región. A pesar de que el proyectil estratégico, equipado con una ojiva simulada de entrenamiento, no llegó a invadir la Zona de Identificación de Defensa Aérea (ADIZ) de Taiwán, el Ejecutivo de Taipéi ha expresado su firme rechazo en sintonía con las condenas públicas emitidas por la comunidad internacional. Asimismo, las autoridades de la isla han reafirmado su compromiso de reforzar la cooperación en seguridad con sus aliados democráticos tradicionales.
Paralelamente, el Ministerio de Defensa ofreció detalles sobre la actividad de la flota de portaaviones del Ejército Popular de Liberación. Por un lado, se informó de que el buque Fujian (福建號) se hizo a la mar de forma temporal para esquivar los efectos de un tifón y regresará próximamente a su base de Guzhenkou (古鎮口). Por otro lado, el portaaviones Liaoning (遼寧號) ha rebasado el estrecho de Miyako con rumbo al Pacífico Occidental para ejecutar ejercicios programados con sus aviones de combate, unos movimientos que continúan bajo el estricto control y seguimiento preventivo de las fuerzas taiwanesas.