El presidente Lai Ching-te (賴清德) inspeccionó hoy el Centro de Operaciones de Emergencia Central (CEOC) para coordinar las medidas preventivas ante la inminente llegada del fuerte tifón Bavi, el primero en golpear directamente a la isla este año. Con el objetivo de minimizar los daños, el mandatario exigió una cooperación estrecha e inmediata entre el Gobierno central y las administraciones locales. Asimismo, anunció la movilización de 28 000 efectivos de las Fuerzas Armadas, quienes ya se encuentran desplegados de manera preventiva en las regiones con mayor riesgo de sufrir inundaciones o desprendimientos.
Las autoridades meteorológicas y de gestión de catástrofes han situado bajo alerta por inundaciones a Yilan, las ciudades de Taipéi y Nueva Taipéi, Hsinchu y Miaoli, previendo que el impacto más severo se concentre en el norte de Taoyuan debido a las lluvias torrenciales y vientos extremos de fuerza 12. Ante esta situación de riesgo, en la mañana de hoy se activó una evacuación obligatoria y urgente para los residentes situados río abajo del lago de barrera del río Wanli, en Hualien, debido a la alta probabilidad de que la presa natural colapse por el exceso de agua acumulada.
Por su parte, la jefa del CEOC y ministra del Interior, Liu Shyh-fang (劉世芳), recordó que el temporal coincide con el periodo vacacional de verano en una de las zonas más densamente pobladas del país, por lo que hizo un llamamiento general a evitar los desplazamientos innecesarios. Para mitigar los riesgos, la Administración Central de Meteorología (CWA) enviará mensajes de alerta temprana por difusión celular a los teléfonos móviles de la población con dos horas de antelación en aquellas localidades donde se prevean rachas de viento destructivas, garantizando así un margen de seguridad para la ciudadanía y los conductores.