Taiwán ha iniciado oficialmente la exportación de sus mangos premium al mercado europeo, con Francia y el Reino Unido como primeros destinos piloto. Aunque Europa suele abastecerse de competidores consolidados como la India y Pakistán, los exportadores taiwaneses confían en que la calidad, el aroma y el sabor excepcional de su fruta permitirán superar la barrera comercial que suponen los altos costes de transporte y comercialización internacional.
La agricultura representa el pilar histórico de la economía de Taiwán, previo a su actual liderazgo mundial en la fabricación de semiconductores y tecnologías de inteligencia artificial. Aunque el cultivo de mangos cuenta con una larga tradición en la isla, la modernización del sector se consolidó en la década de 1950 con la introducción de la dulce variedad estadounidense Irwin, orientándose la producción mayoritariamente al consumo interno y a mercados asiáticos tradicionales como Japón, Hong Kong y Corea del Sur.
Para esta incursión en el mercado de la Unión Europea, el sector agrícola taiwanés se ha enfocado en cumplir las rigurosas normativas comunitarias en materia de pesticidas y controles fitosanitarios, las cuales son mucho más estrictas que las del mercado doméstico. Los productores locales, como los que cultivan la selecta variedad Xia Xue (夏雪) en la región de Taitung, confían plenamente en la excelente acogida de este producto, al que definen como el artículo de lujo por excelencia dentro del sector del mango.