Un estudio publicado por el banco de empleo 1111 revela que el notable crecimiento económico de Taiwán, impulsado por el auge de la inteligencia artificial y los semiconductores, no se percibe de forma equitativa en el mercado laboral debido a una marcada tendencia de economía en forma de K. De acuerdo con los datos recopilados, el 82 % de los asalariados no recibió ningún incremento en sus sueldos durante la primera mitad de 2026, lo que ha provocado que casi el 80 % experimente una fuerte presión financiera y que más de la mitad considere que sus ingresos se sitúan por debajo del promedio del mercado.
La investigación detalla una profunda división sectorial: las industrias de tecnología de la información, finanzas y logística se ubican en la trayectoria ascendente de la K, mientras que sectores como la manufactura tradicional, los servicios generales y la hostelería sufren una evolución a la baja debido al encarecimiento de los costes operativos y de personal. Esta disparidad afecta directamente a profesionales de rubros tradicionales como el diseño de interiores, quienes se han visto obligados a recurrir al pluriempleo ante la postura conservadora de los clientes y la consecuente paralización o aplazamiento de los proyectos.
Ante este panorama de congelación salarial, la portavoz de la entidad, Chuang Yu-chieh (莊雨潔), señaló que un 57 % de los trabajadores se encuentra buscando activamente un nuevo empleo o recurriendo a la formación profesional y a los trabajos complementarios para intentar mejorar su situación económica. Para mitigar la pérdida de personal clave en los sectores menos favorecidos por la coyuntura tecnológica, los expertos sugieren a las empresas compensar las limitaciones de sus nóminas mediante incentivos alternativos, tales como la mejora de los beneficios sociales, la flexibilidad horaria y la concesión de días de vacaciones superiores a los mínimos legales.