El escándalo del aceite de soja contaminado con la sustancia cancerígena benzo(a)pireno de la empresa taiwanesa Chung Lien (中聯) se ha agravado tras detectarse dos nuevos lotes que superan los límites sanitarios permitidos, elevando el total acumulado a siete lotes afectados. La Administración de Alimentos y Medicamentos (TFDA) descubrió estas anomalías al analizar de forma retrospectiva el aceite fabricado entre abril y junio. Para ello, recurrió a las muestras de reserva custodiadas por los distribuidores de la cadena, debido a las graves discrepancias detectadas en las muestras de control facilitadas por la propia aceitera.
Ante las sospechas sobre la fiabilidad de las muestras de Chung Lien, las autoridades sanitarias están analizando directamente un total de 52 muestras del aceite crudo que fue despachado a sus tres principales clientes de distribución: Fwu Mao (福懋), Fwu Sow (福壽) y Taisun (泰山). El ministro de Salud y Bienestar Social, Shih Chung-liang (石崇良), confirmó que los dos nuevos lotes detectados corresponden a las fechas de producción del 8 y 13 de abril. Asimismo, hizo un llamamiento a la calma, recordando que todo el aceite sospechoso ya fue retirado preventivamente del mercado antes del pasado 10 de julio.
Por último, el ministro aclaró que el proceso de investigación se ha ralentizado debido a que, inexplicablemente, casi todas las muestras de reserva entregadas por Chung Lien pasaron los controles iniciales, impidiendo realizar un análisis comparativo directo con sus registros de producción. Por este motivo, los inspectores han tenido que reorientar la investigación analizando las muestras conservadas por las empresas distribuidoras. Se espera que los análisis de la totalidad de las muestras concluyan en una semana para poder determinar definitivamente si el origen de la contaminación reside en la materia prima de la soja o en fallas durante el proceso de refinamiento.