El escándalo de seguridad alimentaria que afecta a la productora de aceites Chung Lien (中聯油脂), debido a la presencia de la sustancia cancerígena benzo(a)pireno (BaP) en sus productos, ha cobrado una nueva dimensión tras revelarse que la empresa ocultó un lote fabricado en abril. La Administración de Alimentos y Medicamentos (TFDA) descubrió esta irregularidad al rastrear la trazabilidad de los artículos retirados preventivamente del mercado. Como consecuencia de esta omisión de información vital para las autoridades de control, la TFDA ha impuesto a la compañía una multa adicional de 3 000 000 TWD (aprox. 93 750 USD).
Ante la gravedad de los hechos, el presidente del Yuan Ejecutivo, Cho Jung-tai (卓榮泰), censuró de forma rotunda la actitud irresponsable y la falta de transparencia de la aceitera, cuya demora en los avisos obstaculizó la puesta en marcha de medidas de contención inmediata. Asimismo, el primer ministro se disculpó públicamente ante la ciudadanía por la ineficacia inicial de los departamentos del Gobierno, que no fueron capaces de recopilar información verídica ni intervenir adecuadamente desde que estalló la alerta de salud pública.
Para concluir, el jefe del Ejecutivo taiwanés exigió a la fiscalía y a las fuerzas del orden una investigación inmediata y exhaustiva para esclarecer el alcance del fraude alimentario y satisfacer las demandas de transparencia de la sociedad. Al mismo tiempo, Cho Jung-tai (卓榮泰) advirtió que no tolerará negligencias dentro de la propia administración pública, por lo que se iniciarán los procedimientos internos oportunos para depurar responsabilidades administrativas entre aquellos funcionarios que no ejercieron una supervisión eficaz en este caso.