La Iglesia Presbiteriana de Dongshan ha trascendido su rol puramente religioso para consolidarse como un centro integral de asistencia social. Bajo el liderazgo del pastor Cheng Chong-jen (鄭忠仁) y su esposa Su Yue-chu (蘇月珠), la institución lleva 25 años brindando apoyo directo a las poblaciones más vulnerables de la región.
El proyecto comenzó cuando docentes locales solicitaron ayuda para estudiantes en riesgo. Desde entonces, la iglesia expandió su acción comunitaria ofreciendo tutorías extraescolares para menores vulnerables, comedores y talleres para ancianos solitarios, un mercado de pulgas a bajo costo y un refugio temporal para personas en crisis económica.
El pastor Cheng explicó que el alcance del proyecto creció al identificar las carencias estructurales de las familias monoparentales y de inmigrantes del Sudeste Asiático. Aunque la pareja religiosa había ahorrado para regresar al sur de Taiwán, decidieron radicarse definitivamente en Dongshan.
"Si nos íbamos, estos niños se quedarían sin atención; por eso nos quedamos, y ya han pasado 25 años", declaró el clérigo. De este modo, la iglesia demuestra su compromiso de ir más allá de la labor misionera, convirtiéndose en una fuente de recursos tangibles y bienestar para la comunidad local.