La Fundación de Consumidores ha anunciado la interposición de una demanda colectiva tras la crisis generada por la distribución de aceites defectuosos de la empresa Chunglien (中聯 ), un incidente grave de seguridad alimentaria que ha conllevado la retirada de miles de toneladas de producto y ha afectado a más de 1300 empresas del sector. La acción judicial no se dirigirá exclusivamente contra Chunglien como suministrador de la materia prima, sino también contra compañías compradoras como Taisun (泰山), Fu Mao (福懋) y Fushow (福壽), al defender que la responsabilidad del control de calidad atañe a la totalidad de la cadena de suministro.
La entidad denunció la indefensión y asimetría informativa sufrida por la ciudadanía, cuyos derechos a la salud e información resultaron vulnerados al consumir sin saberlo aceites contaminados con benzo(a)pireno, una sustancia clasificada como carcinógena de primer nivel por sus efectos acumulativos a largo plazo. La secretaria general de la organización, Chen Ya-ping (陳雅萍), remarcó que la responsabilidad empresarial no puede supeditarse a la ausencia temporal de enfermos y confirmó que, al amparo del artículo 51 de la Ley de Protección al Consumidor, exigirán indemnizaciones punitivas de entre una y cinco veces el valor de los daños para privar a las empresas de los beneficios obtenidos con productos nocivos.
Más allá de la obtención de compensaciones económicas para las víctimas, el procedimiento busca sentar un precedente judicial disuasorio que impida a las industrias alimentarias comercializar productos fuera de norma y trasladar sus riesgos sanitarios a la población. Para articular la acusación, la Fundación de Consumidores ha habilitado un formulario de recogida de datos en línea e instado a todos los afectados que cumplan los requisitos a sumarse de forma activa a la causa.