La Comisión de Legislación y Justicia del Yuan Legislativo ha iniciado el examen de 56 propuestas de enmienda al artículo 185-3 del Código Penal para endurecer las sanciones por la conducción bajo los efectos de las drogas. El Ministerio de Justicia respaldó el proyecto conjunto del Yuan Ejecutivo y el Yuan Judicial, el cual contempla aumentar la pena máxima a cinco años de prisión por conducir bajo la influencia de estupefacientes, hasta 12 años en caso de provocar la muerte y cadena perpetua por reincidencia mortal, incorporando asimismo la incautación de los vehículos. La propuesta gubernamental establece además una diferenciación punitiva respecto a la conducción bajo los efectos del alcohol.
Durante el debate parlamentario, el diputado del Kuomintang Lin Pei-hsiang (林沛祥) criticó la exclusión de la pena de muerte en la iniciativa del Gobierno, argumentando que el consumo y tenencia de estupefacientes implican una deliberada concatenación de actos ilícitos que entrañan un peligro muy superior a la imprudencia ordinaria. En respuesta, el viceministro de Justicia, Huang Mou-hsin (黃謀信), aclaró que la enmienda aborda un delito tipificado como doloso en la conducción pero imprudente en el resultado de muerte, por lo que imponer la pena capital en esta figura legal vulneraría el principio constitucional de proporcionalidad y el equilibrio del sistema penal.
Finalmente, el Ministerio de Justicia reafirmó su política de tolerancia cero frente a las muertes causadas por conductores bajo la influencia de drogas, puntualizando que si las investigaciones demuestran la existencia de dolo directo o eventual de matar, los hechos se juzgan directamente como delito de homicidio, el cual ya contempla la pena de muerte. Las autoridades defendieron que la reforma impulsada por el Ejecutivo logra un equilibrio adecuado entre el endurecimiento de la respuesta penal, la diferenciación de conductas ilícitas y la incautación de bienes, respetando la coherencia del ordenamiento jurídico nacional.