El escándalo por la presencia excesiva de benzo(a)pireno (BaP) en aceites comestibles se ha ampliado tras detectarse niveles no permitidos en el aceite de camelia de la empresa Lian Jing (連淨), sumándose al caso previo del aceite de soja de Chung Lien (Central Union Oil Corp). Ante esta situación, el ministro de Sanidad y Bienestar Social, Shih Chung-liang (石崇良), confirmó la retirada preventiva del producto afectado e indicó que las materias primas de ambos casos son distintas, mientras las autoridades sanitarias y de inspección continúan investigando los hechos.
En el plano parlamentario, la diputada Chang Ya-lin (張雅琳) cuestionó si se investigarán las posibles omisiones o falsedades en las declaraciones de las empresas implicadas, a lo que el ministro de Justicia, Cheng Ming-chien (鄭銘謙), confirmó que se incluirán en las pesquisas judiciales. Asimismo, Chang sugirió adoptar un sistema de trazabilidad por lotes similar al de Estados Unidos para conectar toda la cadena de procesamiento y distribución, propuesta que fue bien recibida por el Ministerio de Sanidad y Bienestar Social.
Como respuesta integral, la viceministra de Sanidad y Bienestar Social, Lin Ching-yi (林靜儀), anunció la reforma de la Ley de Seguridad Alimentaria y sus reglamentos secundarios para reforzar la codificación en la trazabilidad de los productos. Además, la nueva normativa impulsará un sistema de notificación de doble vía que obligará tanto a las empresas como a los laboratorios de ensayo a comunicar los análisis, garantizando un control recíproco para detectar riesgos sanitarios con mayor rapidez.