El alcalde de Taipéi, Chiang Wan-an (蔣萬安), respaldó la posibilidad de que los partidos de la oposición promuevan una moción de censura contra el Ejecutivo a raíz de la crisis generada por el aceite adulterado de la empresa Chunglien (中聯). Chiang recriminó la falta de disculpas y de asunción de responsabilidades políticas tras las protestas ciudadanas registradas en el bulevar Ketagalan, asegurando que vería de forma favorable una acción parlamentaria unificada para forzar la dimisión del jefe del Gabinete.
En respuesta a estas declaraciones, la portavoz de la Oficina Presidencial, Kuo Ya-hui (郭雅慧), remarcó que las funciones de un regidor municipal se centran en la gestión de su ciudad y en las inspecciones de sanidad alimentaria, dejando las iniciativas de censura al ámbito de competencias del Yuan Legislativo. Asimismo, aprovechó para reclamar a los legisladores la aprobación urgente de los Presupuestos Generales del Estado, advirtiendo del riesgo de acumular dos proyectos presupuestarios paralizados en la cámara.
Finalmente, la Presidencia se pronunció sobre la polémica generada por la simulación con inteligencia artificial de la voz del presidente Lai Ching-te (賴清德) en un vídeo satírico elaborado por Wei Chun-yu (韋淳祐). La portavoz subrayó que la libertad de expresión no justifica la suplantación de la voz de las autoridades y defendió la actuación policial motivada por denuncias previas, instando a las formaciones políticas a no emplear manipulación de voz para realizar ataques de carácter partidista.