El presidente Lai Ching-te (賴清德) recibió en la Oficina Presidencial a una delegación del Instituto para la Seguridad Indopacífica (IIPS), encabezada por el ex alto cargo de Defensa de Estados Unidos Randall G. Schriver (薛瑞福). Durante el encuentro, Lai agradeció el respaldo bipartidista estadounidense hacia Taiwán y advirtió sobre las crecientes presiones de China continental, citando la reciente implementación de normas de represión transnacional y las pruebas con misiles balísticos por parte de Pekín como amenazas para la estabilidad regional.
El mandatario taiwanés hizo hincapié en que la paz depende de la propia capacidad de disuasión, resaltando los avances en las reformas defensivas, la resiliencia de la sociedad y los planes para establecer un sistema integral de ataque y defensa con drones mediante un presupuesto especial. En este sentido, Lai propuso evolucionar la relación con Estados Unidos en el ámbito defensivo, pasando de la simple compra de armamento a una asociación enfocada en el desarrollo y la producción conjunta de equipamiento militar.
En el plano económico, Lai subrayó que Estados Unidos es el principal socio comercial de la isla y recordó los acuerdos alcanzados a principios de año, como el Memorando de Entendimiento sobre Inversiones, el Acuerdo de Comercio Recíproco y la «Declaración de la Era del Silicio». El presidente abogó por reducir las barreras comerciales existentes para fortalecer las cadenas de suministro de alta tecnología y consolidar la prosperidad mutua sobre bases recíprocas.
Por su parte, Randall G. Schriver (薛瑞福) elogió el crecimiento económico de Taiwán y los avances observados en sus fuerzas militares y de guardacostas. No obstante, expresó la preocupación de Washington ante las constantes intimidaciones militares y la guerra jurídica desplegadas por el “régimen chino”, reafirmando el compromiso de evaluar fórmulas para apoyar a Taiwán a superar sus desafíos de seguridad, comercio e industria defensiva.