Japón conmemoró el 81.º aniversario del bombardeo atómico de EEUU sobre Hiroshima con una solemne ceremonia en el Parque Conmemorativo de la Paz. Durante el acto, autoridades japonesas como la primera ministra Sanae Takaichi (高市早苗) y el alcalde de Hiroshima, Kazumi Matsui (松井一實), reafirmaron el compromiso del país con el desarme nuclear y criticaron las acciones de las grandes potencias que ponen en riesgo la estabilidad global al tolerar el uso de este tipo de armamento.
En representación de Taiwán, el diplomático Lee Yi-yang (李逸洋) lideró una delegación oficial para participar en los actos conmemorativos junto a enviados de 121 países. Esta asistencia marca la segunda vez consecutiva desde la Segunda Guerra Mundial que Taiwán es invitado a este importante evento, donde se rindió homenaje tanto a las víctimas fatales como a los ancianos supervivientes que aún padecen las secuelas de la radiación.
Durante su intervención, Lee I-yang (李逸洋) recordó que entre las víctimas del ataque estadounidense a Hiroshima se encontraban numerosos ciudadanos taiwaneses, a cuyas familias transmitió sus respetos. Subrayó la importancia de mantener viva la memoria histórica de este desastre para impulsar a la comunidad internacional hacia la búsqueda conjunta y decidida de una paz duradera, previniendo así la repetición de tragedias similares.
Además, el representante taiwanés aprovechó la plataforma para alertar sobre la rápida expansión del arsenal nuclear de China continental, advirtiendo que este rearme supone una grave amenaza para la región del Indo-Pacífico y el orden global. Lee hizo un llamamiento a las naciones democráticas para unirse frente a las crecientes presiones autoritarias de Pekín, con el fin de proteger la estabilidad mundial y garantizar un futuro libre de amenazas nucleares.