Las Fuerzas Armadas de Taiwán han dado inicio a los ejercicios militares anuales Han Kuang, en su 42.ª edición, los cuales contemplan simulacros ininterrumpidos con fuego real durante diez días. Como parte de estas maniobras de defensa nacional, el presidente Lai Ching-te (賴清德) participó activamente asumiendo su rol como comandante en jefe durante el denominado "Ejercicio Wan Chun", diseñado para practicar evacuaciones de máxima seguridad.
El simulacro se centró en la evacuación de emergencia de los líderes del gobierno en caso de que la Oficina Presidencial o la residencia oficial se vieran bajo amenaza directa. Equipados con chalecos antibalas y cascos, el presidente Lai y el secretario general de la Presidencia, Pan Men-an (潘孟安), fueron escoltados desde las instalaciones presidenciales hasta el Centro de Mando de la Montaña Hengshan, utilizando vehículos blindados Cloud Leopard fabricados en Taiwán.
La operación de traslado se diseñó meticulosamente para engañar a posibles atacantes, empleando múltiples convoyes que tomaron diferentes rutas simultáneas para proteger la ubicación real de los mandatarios. Este despliegue de seguridad táctica contó con la observación de asesores militares estadounidenses, lo que subraya la relevancia de la coordinación internacional en los protocolos de respuesta ante crisis en Taiwán.
La portavoz presidencial, Kuo Ya-hui (郭雅慧), explicó que estos ejercicios son fundamentales para asegurar la continuidad del gobierno en tiempos de guerra o emergencias extremas. Al poner a prueba los sistemas de mando y la coordinación entre distintos departamentos gubernamentales, la administración busca garantizar su capacidad de respuesta operativa para proteger tanto la seguridad del país como el bienestar de sus ciudadanos.